Categoría: Editorial Publicado el Martes, 19 Junio 2012 07:33
Cada vez que ocurren desastres naturales se acusa a las autoridades y líderes de lucrar con la desdicha de los afectados.
Se sabe, por ejemplo, que a la petición de recursos extraordinarios se integra a la mayor cantidad de municipios posibles para conseguir más recursos, los que, dicho sea de paso, no son auditables.
Además, que las despensas, colchonetas, láminas, etcétera, que llegan a los lugares afectados, en muy pocas ocasiones se reparten de manera equitativa y, en el peor de los casos, se echan a perder en casa de algún “gestor” o de alguna bodega de las autoridades.
Además de las tranzas y la corrupción, se añade en estas fechas el elemento electoral.
Los fenómenos naturales no piden permisos al IFE. No están sujetos a ningún tipo de veda electoral. No tienen sello político, pero siempre habrá quien quiera colgarse o burlarse de ellos.
La Costa oaxaqueña ha sido azotada por dos fenómenos naturales devastadores en un lapso de tres meses… que a esa desgracia natural no se sumen los desgraciados políticos que pretendan lucrar o bien, que sean lo suficientemente superficiales como para tomar a broma las pérdidas que este huracán dejo, entre las que se encuentran las vidas de dos menores y una mujer.