Categoría: Opinión Publicado el Miércoles, 01 Agosto 2012 10:54
Debo confesar a mis amigos lectores que a pesar de las facilidades de la comunicación no me han interesado mucho los Juegos Olímpicos, por un lado las cosas pasan muy rápido y luego no le entiendo mucho, porque hay que seguir paso a paso todas las competencias, lo que no es posible.
Además muchas de las tales competencias son muy aburridas.
Pero también debo confesar que le estuve espiando al voleibol playero, femenino por cierto. ¿Acaso hay voleibol masculino?
¡Hay tanto que ver en ese ejercicio deportivo!
La elasticidad, la profundidad, las defensas delanteras y traseras, la coordinación, lo largo de sus acciones, ¡qué barbaridad con el playero!, ¡hay demasiado que ver y contemplar!
Nunca se cansa uno de ver tal deporte.
También a veces el balón mete algo de interés.
En eso de andar cambiando de canales caí en los espadazos.
Miles y miles de mexicanos --también algunas damas en gran cantidad--, le apostaban a una medalla de oro en tal disciplina.
Mucho hicieron los competidores mexicanos por conseguir una medalla, pero no fue posible.
Sus sables apenas hacían cosquillas, mientras los competidores metían duro sus espadas, así son las cosas.
Dale y dale de los mexicanos pero fueron inútiles sus esfuerzos, sus espadazos no hicieron nada.
Así que vergüenza de vergüenzas, fue un asiático quien los sacó de la competencia, ¡un asiático!
Y los mexicanos que andamos presumiendo de nuestros espadazos, ¡Ridículo total!
A ver si para la otra.
Lo que no tuvo madr… fueron las medallas de plata.
Los chamacos, en primer lugar, consiguieron una presea en clavados sincronizados.
La verdad es que fueron las fallas de los competidores las que les permitieron su triunfo de plata, pero igual es el mérito.
Para ellos, sus padres, sus entrenadores y por supuesto para con sus asesores oaxaqueños.
No alcanzaron la de oro, porque en eso de los clavados hubo alguien más listo y con más recursos. Les siguieron Paola Espinosa y una chamaca de 15 años, también una de plata, se les peló la de oro, porque en eso del “ya merito” se tuvieron que aguantar con dicho metal.
Los mexicanos somos muy buenos para los clavados, más aun si se cuenta con asesores oaxaqueños, --no de esta administración, sino de la anterior, los actuales no se mueven ni para cambiar de canal, están muy cómodos--, pero la experiencia oaxaqueña en eso de los clavados es increíble, se lanzan, se emparejan y entran parejitos, estoy hablando de agua, no se llevaron las de oro porque los otros competidores tuvieron mejores asesores y la de oro voló, pero estuvieron cerca con la de plata.
Sin duda “se están fogueando”, también están “aprendiendo”, y tienen el honor de competir.
No cualquiera.
Es un deporte nacional lo de los clavados, ahí falló un poco la organización, habiendo tantos disponibles, cosa de preguntarle a Ulises y anexas, nos llevaríamos puras medallas de oro, pero igual son las dos medallas de plata.
Se alocaron las televisoras, a falta de otros héroes nacionales, nos traían mareados con tanta repetición, se entiende porque no hay mucho que celebrar, así que dos medallitas de segundo lugar son algo, diferente pero muy diferente de los logros chinos, nada más para poner un ejemplo.
En una de esas hasta les hacen un desfile, como los que logró Ulises y compañía,
Pero en fin ya tenemos dos de plata, en un universo de más de 500 premiaciones no es gran cosa, pero fueron en clavados, que debería ser deporte nacional.
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