Categoría: Opinión Publicado el Martes, 31 Julio 2012 08:33
La decisión sobre quién será el coordinador de la fracción parlamentaria federal del PRD podría resolverse en cualquier momento, si no es que para el momento de publicarse esta columna ya hay humo blanco en este sentido, pero el presente análisis aún tendrá validez, porque al final parecen haber quedado dos contendientes en esta pugna: Hugo Jarquín de Izquierda Democrática Nacional, IDN, y Carol Antonio Altamirano, neoucedista, es decir, de la Unión Campesina Democrática.
La diferencia entre ambos es diametral, porque mientras Hugo Jarquín basa su fuerza en la lealtad mostrada al grupo de María de los Dolores Padierna Luna, secretaria General del PRD nacional y su esposo, René Juvenal Bejarano Martínez, “el Señor de las Ligas”, como única característica mostrada en la ola del “efecto Peje” vivida el pasado 1 de julio, Carol Antonio tiene mucho más trabajo de cabildeo, de consensos basados en políticas pragmáticas.
Hugo es parco para expresarse, se le nota el origen de los grupos de base, comerciante ambulante que se impone de facto, no por la fuerza de la ley, sino por la razón de la fuerza. Sin embargo, su grupo IDN es el más fuerte a nivel nacional, aunque en Oaxaca no tanto.
Por su parte, Carol era hasta hace unos pocos años integrante del PRI, forjado al lado de Hugo Andrés Araujo, situación que hasta antes del triunfo de Enrique Peña Nieto en la Presidencia de la República podría haber sido vista como un lastre, pero ahora es una enorme ventaja porque varios de esos grupos regresan al poder nacional.
Así que la gran disyuntiva en la fracción oaxaqueña de las izquierdas es si se decidirá un liderazgo por la radicalización de los lopezobradoristas con Hugo Jarquín en el contexto de no escuchar razones, por ejemplo, para las alianzas con el PAN en el futuro (Dolores Padierna se ha negado rotundamente a esas coaliciones), o por el estilo del discurso garigoleado, el acuerdo palaciego y la búsqueda de consensos con todos los actores en un panorama político, mucho más identificado con el viejo PRI de Carol.
El asunto no es menor, porque esa fracción parlamentaria federal oaxaqueña decidirá muchos acuerdos en el futuro de nuestro estado en la Cámara baja del Congreso de la Unión, y más aún, su influencia en asuntos como las candidaturas a diputados locales y presidentes municipales en el proceso electoral del 2013 estará presente.
De esta manera, la figura del coordinador de la fracción federal de las izquierdas, conformada al menos por doce diputados de las izquierdas, es un asunto que le interesa nada más y nada menos que al gobernador Gabino Cué Monteagudo; a las dirigencias nacionales de los partidos del sol azteca, el PT y Movimiento Ciudadano; y al senador electo, Ángel Benjamín Robles Montoya, todos ellos porque de una u otra manera deberán interactuar con esa fracción, y el interlocutor base será el coordinador parlamentario.
Bueno, hasta el PAN estatal tendrá relación con ellos, porque si como todo indica, la alianza PAN-PRD o izquierdas irá en 2013 para las elecciones locales, la definición de quien pondría candidato en cuál distrito para la diputación o para presidente municipal en cuál ciudad, pasaría por todos los actores políticos mencionados, principalmente por el gobernador porque, sin duda alguna, tendrá un interés muy especial en quiénes serán los integrantes de la siguiente legislatura en la Cámara de Diputados local, y cuando menos los ediles de la capital del estado, Salina Cruz, Santo Domingo Tehuantepec, San Juan Bautista Tuxtepec, Huajuapan de León, Juchitán de Zaragoza, Tlaxiaco, Pinotepa Nacional y Huatulco; yo diría que cuando menos eso.
Y como se requieren apoyos de la Federación, sobre todo financieros para la entidad, los operadores de Cué en esos lares serán sus diputados federales y senadores, quienes sin duda emitirán su voto a favor de las iniciativas de Peña Nieto a cambio de asuntos de interés para Gabino, y como bisagras políticas obtendrán prebendas a cambios de los acuerdos sacados al Presidente de la República desde el Congreso de la Unión, ¿o no lo ve así usted, amigo lector?
Si seguimos la ruta de este análisis, entonces el gobernador deberá sentarse con Hugo Jarquín o con Carol Antonio para ver estos temas, quienes llevarán al seno de la fracción los planteamientos, pero aderezados con sus propios puntos de vista, sus propios intereses personales y de grupo y su propia cultura personal.
Esta columna no puede atreverse a decir cuál de los dos es bueno o malo, mejor o peor, sencillamente realiza una visualización de cada uno, pero sobre todo, del entorno en que las elecciones pusieron a estos dos personajes en ese lugar de importancia capital para nuestro estado.
Es probable, insisto, que al momento de leer esta columna usted, amigo lector, ya exista una decisión respecto al nombramiento del coordinador; sin embargo, las tendencias de los aludidos seguirán iguales, así como le será de utilidad, espero, conocer los datos aportados.
Por último, cabe señalar que las visiones de nuestra política local siguen siendo muy lejanas para quienes toman decisiones nacionales relevantes sobre Oaxaca, como es el caso de las declaraciones recientes de Jesús Ortega Martínez, ex dirigente nacional del PRD y Jesús Zambrano, actual líder nacional del sol azteca, entrevistados por este columnista en su visita a la Guelaguetza, pero eso será motivo de otra entrega.
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